Una de las áreas que nos retan frecuentemente es la de mantener la consistencia entre lo que decimos que vamos a lograr y las decisiones y acciones que tomamos a diario. Ya sea que situaciones que están fuera de nuestras manos sucedan o que nosotros mismos cambiemos de idea; la realidad es que regularmente tenemos inconsistencias entre lo que deseamos hacer y lo que finalmente hacemos.
Veamos qué podemos hacer para evitar ser inconsistentes entre lo que decimos y hacemos; más aún, cómo podemos tener más claridad en nuestro siguiente paso.









